
Hipertensión arterial en personas mayores

Hipertensión arterial en personas mayores: Últimas investigaciones y avances terapéuticos
La hipertensión arterial (HTA) es una condición prevalente y creciente en la población mayor debido a los cambios fisiológicos y el aumento de factores de riesgo asociados a la edad. En 2024, más de 1,400 millones de adultos mundialmente tienen hipertensión, y este porcentaje aumenta en los mayores de 65 años, superando un 60% en algunos países. La hipertensión es el principal factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y nefropatías, y su control óptimo es clave para mejorar la calidad y longevidad de vida en esta población [1][2][3].
Avances en diagnóstico y criterios
Las guías más recientes, específicamente la de la American Heart Association y el American College of Cardiology (AHA/ACC 2025), establecen un umbral diagnóstico más estricto para HTA: presión arterial igual o mayor a 130/80 mmHg. En personas mayores, la monitorización ambulatoria (ABPM) y domiciliaria (HBPM) de la presión arterial son recomendadas para un diagnóstico más certero, dada la variabilidad en las mediciones en consulta clínica tradicional [1][4].
Estrategias y tratamientos terapéuticos
La guía 2025 enfatiza un modelo integral que prioriza terapias combinadas para controlar la presión arterial, con las siguientes recomendaciones clave para personas mayores:
- Meta de presión arterial: Para la mayoría, se recomienda mantener la presión sistólica por debajo de 130 mmHg, y en algunos casos se fomenta una meta aún más estricta (<120 mmHg) para reducir riesgo cardiovascular y mortalidad [1][5].
- Tratamiento farmacológico: La combinación preferida incluye inhibidores del sistema renina-angiotensina (IECA o ARA-II) junto con calcio antagonistas o diuréticos tiazídicos para mejorar eficacia y reducir efectos secundarios [5].
- Hipertensión resistente: Se sugiere un abordaje multidisciplinario, incluyendo evaluación completa para causas secundarias y alternativas como la denervación renal en casos que no responden al tratamiento convencional [4][5].
- Tratamiento no farmacológico: Cambios en el estilo de vida, como dieta baja en sodio, ejercicio regular, reducción del consumo de alcohol y control de peso, continúan siendo pilares básicos complementarios al tratamiento farmacológico [3].
Consideraciones específicas en personas mayores
El manejo de la hipertensión en los mayores debe ser personalizado, con especial atención a la prevención de deterioro cognitivo y demencia a través de metas estrictas de presión (<130 mmHg). También se debe evaluar con cuidado la presencia de comorbilidades como diabetes, enfermedad renal y riesgo cardiovascular elevado, para ajustar tratamiento y evitar complicaciones [4][5].
Referencias bibliográficas
- AHA/ACC 2025 Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation and Management of High Blood Pressure in Adults. Circulation. 2025.
- Resumen de la Guía 2025 de Hipertensión Arterial. Medicina Cardiometabólica. 2025.
- HTA 2025: Recomendaciones y metas de presión arterial. Revivevirtual. 2024.
- Hipertensión. Organización Mundial de la Salud. 2025.
- Guía práctica sobre el diagnóstico y tratamiento de la hipertensión arterial. Elsevier Hipertensión Riesgo Vascular. 2022.
Este blog proporciona un panorama actualizado y científico sobre el manejo de la hipertensión en personas mayores, basándose en las últimas guías y evidencias clínicas para optimizar el control y reducir las complicaciones cardiovasculares en esta población vulnerable.
